Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza
MCLCP Apurímac desarrolla diálogo sobre el Eje Ambiental en el marco de la Agenda Regional de Gobernabilidad al 2030

Apurímac, 26 de noviembre de 2025.- En el marco del cronograma participativo de la Agenda Regional de Gobernabilidad (AREGOB) al 2030, la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP) Apurímac desarrolló el Eje Ambiental, un espacio de diálogo donde instituciones públicas, comunidades, productores agroecológicos y organizaciones ciudadanas expusieron los desafíos más críticos que enfrenta la región.

Durante la jornada, los participantes alertaron sobre el avance de la minería formal e informal en cabeceras de cuenca, el incremento de la anemia y desnutrición infantil, la contaminación de alimentos y mercados, así como la precariedad de los servicios de agua potable, saneamiento y manejo de residuos en provincias rurales. Se advirtió que la región atraviesa una situación límite, donde las brechas ambientales generan riesgos directos para la salud, la agricultura, la economía familiar y los territorios.


Principales ideas fuerza del Eje Ambiental

1. El agua, en peligro: cabeceras de cuenca bajo presión: La minería en zonas altas continúa afectando las fuentes hídricas, poniendo en riesgo el abastecimiento para consumo humano y riego. Se propuso que la licencia social de las comunidades incluya la obligación de monitoreo ambiental financiado por las empresas, con participación activa de autoridades y ciudadanía.

2. Aguas residuales: una deuda que golpea a toda la región: Si bien Abancay avanza en la entrega de la nueva PTAR, se evidenció que varios proyectos ya nacen insuficientes para la demanda actual, y provincias como Aymaraes y Grau carecen de infraestructura básica. Se planteó la urgencia de un Programa Regional de Aguas Residuales financiado desde el Ejecutivo.

3. Contaminación alimentaria: el riesgo silencioso: Monitoreos recientes demuestran presencia de plaguicidas peligrosos en hortalizas y frutas que abastecen a la ciudad. Se advirtió que la falta de control en mercados, aguas pluviales y drenajes expone diariamente a la población a riesgos invisibles. Se exhortó a los municipios a ejercer su rol de vigilancia sanitaria real y promover mercados agroecológicos diferenciados.

4. Soberanía alimentaria y abandono de chacras: El ingreso masivo a la minería ha desplazado la producción campesina. Las pérdidas agrícolas por fenómenos climáticos, sumadas a la baja rentabilidad, han generado desabastecimiento de alimentos locales y encarecimiento generalizado. Se propuso invertir en agroecología, seguros agrarios, mercados alternativos y saberes ancestrales.

5. Alerta roja en salud pública: La DIRESA reportó incremento sostenido de anemia y desnutrición, afectando principalmente a niños de 0 a 3 años. Las causas están directamente vinculadas a agua contaminada, alimentos inseguros y deficiencias en saneamiento. La falta de laboratorios y equipos de vigilancia sanitaria limita la capacidad de respuesta.

Compromisos y propuestas clave

  • • Cerrar brechas de agua potable, saneamiento y residuos con prioridad en zonas rurales.
  • • Implementar laboratorios y sistemas de vigilancia ambiental regionales y municipales.
  • • Establecer sanciones más severas para contaminadores de cuerpos de agua.
  • • Remediar pasivos mineros en toda la región.
  • • Financiar mercados agroecológicos y programas de inocuidad alimentaria.
  • • Promover un proyecto de ley desde la sociedad civil de Apurímac para proteger cabeceras de cuenca y asegurar monitoreo comunitario.
  • • Modernizar el Sistema Regional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Hacia la Agenda Regional de Gobernabilidad Apurímac 2030

Los aportes recogidos durante esta sesión serán integrados en el documento final que la MCLCP presentará en diciembre, como parte del proceso de escucha territorial en todas las provincias. Esta información también será alcanzada a las nuevas autoridades regionales y locales para fortalecer su planificación y compromisos de gestión.

La Mesa destacó que proteger el agua, la tierra y la salud es una urgencia impostergable para garantizar un desarrollo sostenible en Apurímac. Cada aporte recogido constituye un paso hacia una región que defiende su territorio, revalora su conocimiento ancestral y exige políticas públicas que pongan la vida en el centro.