Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza
MCLCP Callao participa en el ENE 2025 organizado por el Consejo Nacional de Educación

MCLCP Callao participa en el ENE 2025 organizado por el Consejo Nacional de Educación.

Lima, noviembre de 2025.

 Los días 5 y 6 de noviembre se desarrolló en Lima el Encuentro Nacional de Educación (ENE 2025), convocado por el Consejo Nacional de Educación (CNE), que reunió a más de 500 representantes del sector educativo público, privado y de la sociedad civil de todo el país.

La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza Región Callao (MCLCP Callao) participó activamente en este importante evento, en el que se presentó el documento “Elementos para un Plan de Desarrollo de la Educación Peruana 2026–2031”, elaborado en el marco del Proyecto Educativo Nacional al 2036 (PEN 2036).

Durante la ceremonia de inauguración, el presidente del CNE, Luis Lescano, destacó que el PEN 2036 se articula en torno a cuatro propósitos fundamentales: vida ciudadana; inclusión y equidad; bienestar socioemocional; y productividad, investigación y sostenibilidad. Asimismo, señaló que uno de los mayores desafíos del sistema educativo peruano sigue siendo la falta de políticas educativas coherentes y sostenibles, lo que limita su desarrollo.

El titular del CNE remarcó además que este organismo, como ente autónomo, consultivo y de concertación, impulsa el reconocimiento de la educación como derecho fundamental de todas las personas, exhortando al Estado a garantizar un sistema educativo de calidad y con equidad.

El documento presentado constituye un insumo técnico, político y social que orientará la implementación del PEN 2036. Incluye 15 prioridades educativas con líneas de acción específicas para el periodo 2026–2031. Entre ellas destacan la atención integral a la primera infancia, la formación y valorización docente, y la articulación entre educación y mercado laboral. Además, identifica las brechas persistentes en los distintos niveles educativos inicial, primaria, secundaria y técnico-productivo y plantea una hoja de ruta consensuada que trascienda los periodos gubernamentales, garantizando continuidad en las políticas educativas.

Reflexión, diálogo y compromiso colectivo

Durante el encuentro, representantes de instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil reflexionaron y compartieron experiencias y propuestas sobre los principales desafíos de la educación peruana.

En la jornada del 5 de noviembre, los ponentes desarrollaron exposiciones alineadas con los cuatro propósitos del PEN 2036, destacando que la educación no es responsabilidad exclusiva de la escuela, sino un proceso que involucra a la familia, la comunidad y el entorno social.

Asimismo, se subrayó que formar estudiantes participativos, democráticos y críticos requiere el compromiso conjunto de todos los actores sociales. Las escuelas deben fortalecer su rol democrático y participativo, ser espacios donde se cultiven identidades, valores y ciudadanía activa, promoviendo el pensamiento crítico y la convivencia en diversidad.

También se enfatizó la necesidad de que las instituciones educativas se vinculen con sus comunidades, generando sinergias entre docentes, familias, autoridades locales y organizaciones sociales, para consolidar una educación que enseñe, forme y transforme.

Diversidad e inclusión educativa: retos pendientes

En los siguientes bloques temáticos, los participantes abordaron la diversidad escolar, señalando que no todas las escuelas son diversas ni necesariamente inclusivas. La verdadera inclusión implica reconocer y atender las diferencias mediante estrategias pedagógicas adaptadas a los contextos culturales, sociales y lingüísticos de cada territorio.

Se destacó la importancia de que los Planes Anuales de Trabajo (PAT) y los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) definan un rumbo claro y permitan a las escuelas planificar su labor educativa en coherencia con las necesidades de su entorno.

Asimismo, se subrayó que lograr una educación inclusiva exige currículos actualizados, flexibles y adaptables, que integren competencias pertinentes y reflejen la diversidad cultural del país.

Otro aspecto clave fue la escasez de docentes bilingües, que limita el acceso equitativo a la educación en comunidades quechua, aimara y amazónicas. Esta brecha refuerza la necesidad de fortalecer la educación intercultural bilingüe y de impulsar programas de formación docente con enfoque territorial.

También se abordó el reto de la atracción y retención del profesorado en la carrera magisterial. Muchos maestros expresaron desmotivación ante las deficiencias en los sistemas de capacitación, incentivos, mentoría e inducción docente. Los asistentes coincidieron en que mejorar las condiciones laborales y la formación continua es esencial para asegurar una educación de calidad.

Segunda jornada: prioridades educativas y articulación nacional

En el segundo día del Encuentro Nacional de Educación 2025, organizado por el Consejo Nacional de Educación (CNE), el presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, Federico Arnillas, participó como moderador del bloque de bienestar socioemocional y atención integral de la primera infancia. Durante el primer bloque se destacó la importancia de la atención integral a la primera infancia, donde se enfatizó la importancia de entornos seguros y protectores para madres, infantes y familias. Se resaltó la conexión socioemocional entre madre e hijo, el bienestar durante los primeros años de vida y la necesidad de fortalecer el desarrollo nutricional y la lactancia temprana. Asimismo, se alertó sobre los altos índices de anemia infantil, que incrementan los riesgos de partos prematuros y morbilidad infantil, afectando el desarrollo cognitivo y el rendimiento escolar.También se destacó la expansión de las “EduCunas”, espacios de cuidado y estimulación temprana que fortalecen la atención integral a la primera infancia, articulando esfuerzos de los sectores salud, educación y protección social.

Otro bloque temático abordó la salud mental y el bienestar socioemocional, tanto de los estudiantes como de los docentes. Se planteó la necesidad de incorporar la tutoría y orientación educativa como espacios permanentes de diálogo e interacción dentro del currículo, promoviendo el acompañamiento emocional y la prevención de riesgos psicosociales.

En cuanto al eje de productividad, prosperidad, investigación y sostenibilidad, se destacó que el país necesita capital humano técnico y profesional competente, más allá de la formación universitaria tradicional. Se propuso fortalecer la articulación entre institutos superiores, universidades, centros de innovación y el sector productivo, para mejorar la empleabilidad y la pertinencia de la formación educativa.

En ese contexto, se advirtió sobre la insuficiente inversión en ciencia y tecnología: actualmente, el Perú destina apenas el 1% del PBI a proyectos de investigación, ciencia y tecnología, y cuenta con solo el 0.05% de investigadores respecto a su población económicamente activa, una cifra muy por debajo del promedio regional. Este déficit limita la generación de conocimiento, la innovación educativa y el desarrollo sostenible del país.

Se enfatizó también la importancia de una mayor inversión en educación y de planes transformadores de gestión educativa, dado que la baja productividad está estrechamente relacionada con los bajos niveles de logro educativo y limita el crecimiento económico nacional.

Competencias transversales: el enfoque para una educación integral

En el bloque final se abordó el tema de las competencias transversales, una de las prioridades estratégicas del PEN 2036. Estas competencias como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico, la convivencia democrática, la responsabilidad ambiental, la creatividad, la ética y la resolución de problemas permiten formar ciudadanos capaces de aprender a lo largo de la vida y adaptarse a los cambios sociales, tecnológicos y laborales del siglo XXI.

Los panelistas coincidieron en que las competencias transversales deben desarrollarse en todas las áreas curriculares y niveles educativos, y no limitarse a un curso específico. Asimismo, subrayaron la necesidad de capacitar a los docentes en metodologías activas y evaluación por competencias, y de articular la educación básica, técnica y superior bajo un mismo enfoque formativo.

El Encuentro Nacional de Educación 2025 culminó con un acto simbólico de gran trascendencia: el Consejo Nacional de Educación (CNE) hizo entrega oficial de las 15 prioridades educativas nacionales a la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), como parte de la hoja de ruta que orientará las políticas educativas del país durante el próximo quinquenio (2026–2031).

El acto estuvo encabezado por Luis Lescano, presidente del CNE, y Koki Noriega, presidente de la ANGR, quienes destacaron la importancia de la articulación intergubernamental y multisectorial para garantizar la continuidad y sostenibilidad de las políticas públicas en educación.

Durante la ceremonia, ambos representantes reafirmaron el compromiso conjunto entre el Estado, los gobiernos regionales y la sociedad civil para implementar acciones concretas que fortalezcan el sistema educativo nacional, en coherencia con los principios del Proyecto Educativo Nacional al 2036 (PEN 2036).

Compromiso del Callao:

Desde su participación, la MCLCP Callao reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de la educación regional y nacional, promoviendo una mirada territorial y equitativa que priorice a los sectores más vulnerables.

La institución continuará impulsando espacios de concertación entre el Estado y la sociedad civil, difundiendo los resultados del ENE 2025 y acompañando el seguimiento al Plan de Desarrollo de la Educación Peruana 2026–2031, en coherencia con los objetivos del Proyecto Educativo Nacional al 2036.