Ayacucho, 10 de octubre de 2025.- En el marco del proyecto “Desafíos para la implementación de políticas dirigidas a abordar la interrelación entre salud mental y el embarazo adolescente en Perú”, se realizó la socialización de hallazgos preliminares sobre la atención en salud mental y la prevención del embarazo adolescente en la región Ayacucho.
La presentación estuvo a cargo de Paola Patiño Rabines, directora del Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), quien expuso los principales resultados obtenidos en el estudio.
El objetivo general del proyecto es identificar los factores del sistema de salud que limitan el acceso de las y los adolescentes del país a una atención integral en salud, considerando la articulación entre la salud mental, la salud sexual y la prevención de la violencia.
Hallazgos en Ayacucho:
Entre los principales hallazgos en la región, se identificó que, si bien existen espacios intersectoriales como la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP) y las mesas técnicas que promueven el diálogo y la vigilancia, su funcionamiento depende en gran medida de la voluntad política.
Asimismo, se evidenció una débil articulación entre los sectores de salud, educación, MIMP y justicia, lo que limita el desarrollo de estrategias sostenidas e integrales. Persisten esfuerzos aislados y falta una política que conecte de manera efectiva la salud mental, la salud sexual y la prevención de la violencia.
En materia de prevención del embarazo adolescente, el estudio muestra que las políticas y lineamientos regionales plantean metas claras, pero su implementación es desigual y depende de recursos limitados.
Se registra un aumento de embarazos en menores de 14 años, muchos vinculados a casos de violencia sexual y a fallas en la continuidad de atención. Además, se mantienen brechas territoriales y escasez de servicios diferenciados para adolescentes, concentrándose la atención en zonas urbanas.
Otro aspecto crítico identificado es la resistencia cultural y religiosa, que limita la aplicación plena de la Educación Sexual Integral (ESI) en los centros educativos. Frente a ello, se plantea la necesidad de fortalecer la articulación entre los sectores de salud, educación y justicia, impulsando rutas integradas de prevención y acompañamiento.
Próximos pasos:
En el marco de estos hallazgos, la MCLCP asumirá el seguimiento desde su Grupo de Seguimiento Concertado a las Políticas de Salud, promoviendo estrategias de incidencia política para la adopción de acuerdos regionales que fortalezcan la atención integral a adolescentes.
Por su parte, la PUCP, a través del CISEPA, avanzará en el diseño de una intervención específica en regiones priorizadas, con el fin de aportar evidencia y propuestas concretas para la mejora de las políticas públicas en el país.
